En los supermercados normalmente desconocemos que vino

En algunas ocasiones asistimos a eventos de amigos y familiares. Dichas celebraciones se suelen hacer en locales de moda, aunquealgunas veces preferimos hacerlas en los hogares. Habitualmente las personas que asisten suelen llevar algún detalle para tomar.

Algunos deciden llevar caldo, pero antes se asesoran con el fin de no meter la pata en los vinos de pitarra y de esta forma agradar a los comensales.

Comprar un buen caldo es difícil si no tenemos mucha idea, por ello les daremos unas recomendaciones que le servirán de gran ayuda.

En los supermercados normalmente desconocemos que vino elegir y nos dejamos llevar por el coste, esta equivocación suele ser bastante frecuente, además de que lo cogemos sin mirar la etiqueta pero además de ninguna manera tenemos en cuenta 3 reglas esenciales que según los especialistas son imprescindibles para escoger un caldo en condiciones. La mayoría de los caldos no son totalmente puros, algunos contienen sulfitos, y ello debería estar reflejado en la etiqueta.

Deben saber que bastantes de los vinos que recomiendan en la prensa o revistas especializadas no son de calidad, esto pasa porque muchos negociantes les pagan bastante dinero con objeto de que hagan esas valoraciones. Y por supuesto tienen que valorar que los caldos tintos envejecen peor que los blancos.

Para comprobar si un vino es bueno lo mejor es ocultar la marca y verterlo en un recipiente con objeto de no dejarnos influir por el aspecto de la botella.

Las tres pautas esenciales que hay que llevar a cabo diremos que son: en primer lugar contemplar el caldo, después percibir el olor de el vino que se ha vertido en el recipiente y para finalizar catarlo. A lo largo de dicho procedimiento empleamos el sentido del olfato, del gusto y de la vista.

La variedad de la uva, el rendimiento y los años que tiene serán particularidades que definen su color.

Los distintos colores del caldo se concretan por la zona donde se ha obtenido la uva. El vino de las zonas sureñas, que tienen temperaturas muy altas de bodegas romero, presenta un tono más uniforme que el caldo que viene de la parte norte cuyas parras se ubican en terrenos con poca luz y más frios. Va a ser esencial ver las gotas que se esparcen en las paredes del cristal, porque cuanto más numerosas sean mucho mayor será el grado de alcohol.

Percibir el olor de el caldo para precisar su aroma quizás sea la labor más difícil, puesto que para nada tenemos todos el olfato tan fomentado, deberá oler a fruta, maderas y flores, si encuentra otro olor diferente descarte ese vino puesto que le sabrá mal.

Catar el caldo sería lo último y por supuesto lo esencial. Tenemos que saber que tanto en el blanco como en el tinto buscamos su nivel de acidez.

En resumen, de ningún modo adquiera vino sin las recomendaciones de especialistas y aficionados y además no coja el coche si bebe.

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